| Prototipos que diseñé y construí personalmente 1965 a 1969: 1. Órgano electrónico 1970 a 1980: 2. Macrosonómetro 3. Amplificadores de potencia para audio 4. Tareas domésticas Este cambio inadecuado, que años más tarde se corregiría, aumentó el ruido de fondo en las medidas electroacústicas que se hacían dentro de la Cámara Anecoica y aumentó el riesgo para las personas (no había toma de tierra ni automáticos diferenciales). Entonces yo era un ingeniero joven que tenía mucha ilusión y ganas de trabajar con calidad. Por ello, decidí arreglar las cosas para que funcionaran mejor. Proyecté construir una buena toma de tierra, incorporar un transformador de aislamiento a la red del laboratorio, colocar todos los aparatos de medida del laboratorio dentro de unos "racks" conectados a tierra, sustituir las obsoletas líneas de audio entre el laboratorio y la cámara anecoica por otras nuevas con las adecuadas cajas de conexión, colocar nuevos enchufes de red (con toma de tierra), pintar las paredes, barnizar el suelo, etc. Trabajé intensamente. Quedé satisfecho de la labor realizada (por ejemplo, la toma de tierra resultó tener menos de 1 Ohmio de resistencia), pero tuve que pagar el precio de "trabajar de obrero" durante años. 5. Preamplificadores para micrófonos de estudio de condensador 6. Cajas acústicas del laboratorio 7. Medidor de nivel de pico para el control de grabaciones magnetofónicas 8. Medidor de la separación en dB entre dos canales de audio 9. Aparato de efecto pseudoestéreo 10. Mecano digital 11. Multiplexador de 8 canales para osciloscopio 1981 a 1989: 12. Afinador programable para órgano electrónico 13. Control de un órgano electrónico mediante ordenador personal 14. Caja acústica de estudio con altavoces
españoles 15. Control de un órgano de tubos mediante ordenador personal Después de que funcionara por primera vez (en 1986), busqué en la bibliografía posibles referencias de la instalación de prototipos similares. Se habían construido dos. El primero, en 1977, por el equipo de Prentice Knowlton del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena (USA) que había acoplado un ordenador PDP-8 al órgano Schlinker de la All Saint's Church en la misma ciudad y grabado dos discos con música de órgano "no tocado por manos humanas". El segundo, en el Órgano del Teatro de la Ópera de Sidney (Australia), construido por Ronald Sharp en 1979. Instalé el prototipo en el órgano de tubos de la Iglesia del Espíritu Santo (Madrid), instrumento propiedad del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Se trataba de un órgano modesto, típico de la posguerra española, construido por Juan Dourte, organero de la fábrica de órganos Nuestra Señora de Begoña (Bilbao), con tubos de fachada en hierro pintado con purpurina. No era un órgano histórico ni de calidad y, por ello, el organista encargado del instrumento, padre Ignacio Isasmendi, me autorizó experimentar con él. El órgano, inaugurado en 1947, era de tracción neumática. En 1973 se convirtió ésta a tracción eléctrica por el organero José Luis Jiménez de la empresa Orgamusic de Madrid. Para lograr el control del órgano mediante el ordenador tuve que obtener, en primer lugar, el esquema eléctrico del instrumento. Lo hice por observación directa, pues no existía documentación alguna. El órgano disponía de 1.250 tubos con sus correspondientes electroválvulas que se abrían y cerraban mediante los interruptores de las teclas y que tenían que ser controladas por el ordenador durante la interpretación automática. En segundo lugar, tuve que diseñar, construir, y programar los puertos de salida y la electrónica de control. Parte del dispositivo de control se puede ver en esta vista general y en esta vista de detalle que corresponden a fotografías realizadas por el fotógrafo del Instituto de Acústica Enrique de Costa (la electrónica de potencia no está visible en las fotografías). Antes de la programación de la partitura, estudiaba ésta y la desglosaba en voces. Después, mediante un programa que había desarrollado en lenguaje BASIC, introducía secuencialmente en la memoria del ordenador los datos de las notas de la primera voz, a continuación los datos de las notas de la segunda voz, y así sucesivamente hasta acabar con todas las voces. La ejecución, controlada por un programa que había desarrollado en lenguaje ENSAMBLADOR, se efectuaba desmultiplexando todas las voces de modo que las notas de cada acorde sonaran prácticamente simultáneas (con diferencias de sólo microsegundos). Un pequeño monitor de teclado con diodos luminosos me permitía verificar, en silencio, la programación de la partitura. Corregidos los errores, conectaba el motor del ventilador y escuchaba el sonido del órgano. Normalmente tenía que retocar la duración de las notas para mejorar la interpretación. Comparaba este trabajo con el de estudio de un organista que prepara una obra para un concierto. Yo no era músico, pero durante la realización del proyecto tuve la suerte de recibir el asesoramiento de la organista Maite Iriarte. La primera (y única) demostración pública del sistema la efectué durante la Semana de Puertas Abiertas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en noviembre de 1986. El sistema fue mostrado, posteriormente, a algunos organistas y organeros. Trabajé en este proyecto hasta el verano de 1989 cuando, muy a mi pesar, tuve que abandonarlo. Había programado numerosas obras cortas de música de órgano para su interpretación automática y construido la carpintería de tres nuevos teclados de ébano y marfil a los que iba a incorporar unos precisos interruptores ópticos. El sistema ya tenía, a mi juicio, la calidad de un buen organista. M. Romera: Dispositivo que hace sonar automáticamente a un órgano de tubos electrificado mediante un ordenador personal. Patente española P. 8901370 (1990). |
Last update: 11/17/00 |