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Un repetidor de correo anónimo (remailer) puede ser una compañía, organización o entidad privada que posee cuentas de correo electrónico configuradas de forma tal que reciben correos de terceros, les eliminan las cabeceras y nombres originales y los reenvían al destinatario original del mensaje después de un intervalo aleatorio de tiempo y de mezclarlos con otros mensajes, de manera que se vuelva imposible analizar el tráfico. En definitiva, es equivalente a enviar correo postal sin escribir el remite: el correo llega, pero nadie sabe quién lo envió ni pueden devolverlo.
Los repetidores de tipo 1 (llamados cypherpunk) reciben los mensajes escritos con paquetes de software de correo electrónico convencionales y los reexpiden. La siguiente generación de repetidores, los de tipo 2 (llamados mixmaster) usan un software de cliente especial que anonimiza y cifra en el propio ordenador del usuario y después envía el correo directamente. No obstante, hay que ser precavido, ya que existen dos tipos de repetidores del tipo 1: Los primeros, conocidos más exactamente como pseudorrepetidores anónimos, te ofrecen una segunda dirección de correo electrónico, desde la cual puedes enviar tus correos anónimamente, y en la cual recibirás correos de otra gente que te serán convenientemente reexpedidos, todo ello conservando el anonimato. Sin embargo, en su base de datos debe aparecer tu dirección real de correo para que te puedan reexpedir los correos. Es decir, tu intimidad se mantiene incólume en la medida en que los operadores del repetidor de correo no desvelen tu identidad (lo cual ya ha sucedido en Finlandia con una orden judicial). Entre éstos se cuentan Geocities, HotMail o NetAddress. Los segundos son los genuinos repetidores de correo anónimos y no conservan ningún tipo de información sobre tu persona. Entre ellos están los de tipo Cypherpunk . Para aumentar la sensación de seguridad, nada como encadenar varios repetidores, de manera que se vuelva virtualmente imposible seguirnos la pista hasta nuestra máquina. Mixmaster representa la siguiente generación de repetidores, el tipo II. Por medio de potentes técnicas burlan los métodos de rastreo de mensajes reexpedidos (a las que algunos repetidores cypherpunk sucumben). La contrapartida es que necesitan un cliente especial para generar los mensajes. También los hay que funcionan vía WWW, como sendfakemail.com, que permiten escribir en la propia página del navegador la dirección del destinatario, el asunto y el cuerpo del mensaje. En la misma línea, ahora DejaNews ofrece un servicio gratis de correo antispam para las news. Por qué conviene usarlosSiempre que enviamos correos, aunque cambiemos en el campo De: nuestra dirección y nombre por otros, estamos revelando cierta información, como el nombre de nuestra máquina y la hora en que se envió. En la vida cotidiana encontramos numerosas situaciones en las cuales deseamos enviar nuestra opinión real sobre un asunto, pero no nos conviene que se sepa quién lo hizo. Tal vez queremos expresar libremente nuestras ideas políticas, religiosas o sexuales. Tal vez estemos buscando trabajo y no queremos arriesgar el actual. Otras aplicaciones comunes en el mundo de la Internet son el envío de noticias a grupos de Usenet, el envío de correos a listas de distribución, el envío de mensajes anónimos con contenido crítico sobre ciertas personas o productos, etc., y también la protección frente a futuros spammers. Cuantas menos veces circule por la red nuestra dirección de correo electrónico, más difícil les será obtenerla e inundarnos después con su correo basura. En definitiva, existen multitud de razones legítimas por las cuales usar repetidores. Dónde encontrarlosExisten gran cantidad de repetidores de correo anónimo en la Red, algunos de los cuales permiten especificar una dirección de remite falsa, si bien la mayoría informan simplemente de que el mensaje fue enviado desde una dirección anónima. Private IdahoPrivate Idaho es uno de los programas más conocidos, con el valor añadido de permitir el cifrado con PGP, característica que todo buen repetidor debería incorporar. De esta forma, enviándole al repetidor el mensaje cifrado, con la dirección del destinatario final igualmente cifrada, ni siquiera leyendo nuestros correos al salir de la máquina se sabrá a quién iban dirigidos. El repetidor descifrará el mensaje y lo reexpedirá al destino correcto, ya sin cifrar. La seguridad todavía se puede incrementar encadenando varios repetidores anónimos. Recursos en la Red
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