|
|
Introducción
A menudo, el mayor enemigo del sistema es el propio administrador del sistema, sí, tiene todos los privilegios y cualquier acción puede ser irreversible y hacerle perder posteriormente mucho más tiempo que el que hubiera perdido por realizar las tareas de forma segura. Puede borrar cualquier fichero e incluso destruir el propio sistema, mientras que un usuario «normal» sólo puede perjudicarse a sí mismo. Por estos motivos, conseguir privilegios de root es la meta de cualquier ataque. Tampoco hay que alarmarse. Piense que en un sistema operativo monousuario cualquiera podría darle formato al disco duro y perder toda la información almacenada o borrar cuaquier fichero necesario para el funcionamiento del sistema. En un sistema estilo Unix, como Linux, esto sólo lo podría hacer el usuario root. Copyright © 1997-1999 Gonzalo Álvarez Marañón y Pedro Pablo Fábrega Martínez. Todos los derechos reservados. Criptonomicón es un servicio ofrecido libremente desde el Instituto de Física Aplicada del CSIC. Para información sobre privacidad, por favor consulte la declaración de política sobre privacidad. Para sugerencias, comentarios o quejas, acuda al libro de visitas. Para contribuir al Criptonomicón, lea la página de contribuciones. |