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La seguridad es un proceso continuo, que requiere tener previsto hasta lo imprevisible. Tener unos buenos hábitos y tomar unas pequeñas precauciones nos ayudarán mucho. Determinar los servicios activosDesactive todos los servicios que no vaya a prestar, en particular revise los ficheros /etc/inittab,
/etc/inetd.conf y los demonios que se lanzan durante el arranque. Si no está
realmente seguro de lo que hace, mejor no haga nada; las distribuciones más modernas
incorporan unos mínimos de seguridad aceptables para un usuario medio. Puede usar un analizador de puertos para ver qué parte de su sistema es visible desde el exterior. Existen utilidades como SATAN, Nessus o nmap que realizan esta labor. Trinux es una minidistribución de Linux totalmente portable que se puede llevar en 2 ó 3 disquetes y se ejecuta por completo en RAM, puediéndose usar desde cualquier equipo para la red. Se arranca desde el disquete y no utiliza el disco duro para nada. Contiene las últimas versiones de algunas herramientas muy prácticas enfocadas a la seguridad en redes. Nos permitirá analizar el tráfico de la red, analizar puertos e incluso ver el contenido de los paquetes que circulan por la red. Proteger los ficheros importantesExiste un parche para el núcleo Linux que impide que ciertos ficheros puedan ser modificados, incluso por el propio root. El núcleo parcheado de esta forma puede garantizarnos la integridad de la información almacenada incluso en el caso de que alguien consiguiera privilegios de root en nuestro sistema. Este parche se puede obtener, junto con la información necesaria para su instalación, en LIDS. Si no queremos aplicar el parche, sí que deberíamos vigilar los permisos de ficheros y directorios. Software actualizadoLa gran mayoría del sofware que acompaña a Linux es de código fuente público, como el propio núcleo. Esto es una garantía de seguridad en sí. Cientos de expertos analizan minuciosamente el código para detectar alguna pega que poder publicar en las listas de correo sobre seguridad más prestigiosas, y se corrigen con gran rapidez. De esta forma nos garantizamos un software de calidad y no una mera seguridad aparente. Esto por otro lado nos obliga a ir sustituyendo las versiones defectuosas por otras corregidas y que mejoran las prestaciones. En cualquier sistema operativo, mantener un software que ha demostrado tener fallos supone asumir un riesgo innecesario. Para estar actualizado consulte los recursos de información sobre seguridad en Linux. Prevenir pérdidas de informaciónExisten acontecimientos de los que nos puede resultar muy difícil protegernos como son los desastres naturales, únicamente podremos seguir una serie de pasos para evitar que su incidencia sea lo menor posible. La mejor solución es mantener un buen conjunto de copias de seguridad sobre toda la información necesaria del sistema. Hay que pensar que las copias de seguridad no sólo nos protegen de desastres naturales, también de los desastres que pueda ocasionar algún intruso en nuestro sistema, de cualquier ataque a la disponibilidad o integridad de la información del sistema. Si los datos tienen un tamaño inferior a 650Mb, puede ser una buena opción grabarlos en un CD, bien permanente (ya que es más difícil de falsificar con posterioridad, y si están almacenados de forma adecuada pueden durar mucho tiempo) o regrabable. Las cintas y otros medios sobre los que se puede escribir deberían protegerse tan pronto como se completa la copia y se verifica para evitar la falsificación. Tenga cuidado y almacene su copia de seguridad en un sitio seguro. Una buena copia de seguridad le asegura que tiene un buen punto desde el que restaurar su sistema. Hay que insistir en la seguridad de las copias de seguridad. Si las copias de seguridad no están almacenadas en un sitio seguro, puede que el posible intruso no tenga necesidad de idear métodos sofisticados para obtenerla, si le basta con copiar o sustraer un CD. Características de las copias de seguridadCuando se realice una copia de seguridad es conveniente seleccionar un método que garantice la conservación de las características de la información como son derechos y permisos. Si realizamos una copia de seguridad de una forma o sobre un soporte que no contemple esta posibilidad, si tenemos que restaurar los datos sobre el sistema el resultado sobre la seguridad y funcionalidad globales puede ser impredecible. Secuencia de CopiasEs necesario tener un política de copias de seguridad adecuada a las características de la entidad que estamos gestionando. Quizás el mejor método es el de rotación de cintas. Pasamos a verlo con un ejemplo. Un ciclo de seis cintas es fácil de mantener. Esto incluye cuatro cintas para la semana, una cinta para cada Viernes y una cinta para para los Viernes impares. Se realiza una copia incremental cada día, y una copia completa en la cinta adecuada de cada Viernes. Si hace algún cambio importante o añade datos importantes a su sistema también sería adecuado efectuar una copia. Copiar las Bases de Datos del SistemaExiste cierta información del sistema que es imprescindible para su correcto funcionamiento. Es conveniente tener una copia de estos ficheros en una ubicación segura. En particular resulta conveniente tener una copia del contenido del directorio /etc. También hay que mantenerla en lugar seguro, ya que tiene copias de los ficheros /etc/passwd y /etc/shadows, entre otros que puedan contener claves de usuarios que no están cifradas. También en cada sistema se puede tener una base de datos de las aplicaciones que hay instaladas en el servidor. Cada distribución dispone de alguna herramienta que nos realiza el mantenimiento de la base de datos a la mism vez que instala o desinstala aplicaciones. La pérdida de esta base de datos nos haría perder el control sobre qué aplicaciones tenemos instaladas. En muchas situaciones también será necesario tener copia de seguridad de los ficheros de registro de incidencias, para tener constancia de las distintas actividades del sistema. Consejos
En resumenAhora, una vez vistas las características generales de seguridad, lo que queda es aplicar el sentido común. Tenemos que ver nuestra situación y respondernos a una serie de preguntas:
Las posibles respuestas a estas preguntas nos propocionan un abanico de posibilidades demasiado amplio como para poderlo tratar todo. Lo primero que tenemos que determinar es lo que queremos proteger. No será lo mismo una estación de trabajo personal aislada con conexiones a Internet esporádicas que un servidor web con conexión permanente o un cortafuegos. También tendremos que considerar el coste de lo que queremos proteger: posible coste económico, tiempo de restauración o instalación, prestigio, perdida de clientes, etc. También el coste de la seguridad en unos términos parecidos a los anteriores. Sería absurdo que invirtiéramos más en protección que el coste de lo protegido. También hay que considerar que existe una relación inversa entre seguridad y funcionalidad. Cuanto más seguro hacemos un sistema, menos funcional resulta, ofreciendo menos servicios y más limitaciones de acceso. Esto también constituye otro coste adicional: facilidad de uso. Después de saber qué y de qué tenemos que protegernos, de quiénes y cuáles son sus posibles objetivos, y viendo los servicios que necesariamente hay que prestar o usar, obtendremos un esquema elemental de nuestra situación y de las medidas que tenemos que tomar. Copyright © 1997-1999 Gonzalo Álvarez Marañón y Pedro Pablo Fábrega Martínez. Todos los derechos reservados. Criptonomicón es un servicio ofrecido libremente desde el Instituto de Física Aplicada del CSIC. Para información sobre privacidad, por favor consulte la declaración de política sobre privacidad. Para sugerencias, comentarios o quejas, acuda al libro de visitas. Para contribuir al Criptonomicón, lea la página de contribuciones. |