Cómo protegerse en WindowsIdealmente, se seguiría una línea de acción semejante a la indicada para Unix. NetscapeEs decir, para el caso de Netscape se localiza el archivo de cookies, se borra todo su contenido y se cambian sus propiedades a sólo lectura, oculto y sistema. De esta forma se evita que el navegador acceda al disco, aunque seguirá dejando las cookies en memoria, que durarán hasta que cerremos el navegador. Internet ExplorerEn el caso de Internet Explorer, dado que las cookies no se almacenan en un fichero único, sino en distintos ficheros en el directorio cookies, la idea consistiría en bloquear el acceso a dicho directorio. Para ello, se borran todos los ficheros con cookies del mismo y se cambian las propiedades del directorio a sólo lectura y oculto. Sin embargo, esto no funciona, ya que el Explorer escribe a pesar de todo en el directorio. Se podría pensar en otra estrategia, como bloquear cada fichero de cookies que ya hemos recibido. Desgraciadamente, esta treta tampoco funciona, ya que, ni corto ni perezoso, crea otro fichero con el mismo nombre, al que le añade un número de orden: (1), (2), etc. También he probado a modificar el registro, la opción del directorio por defecto para escribir las cookies, poniéndolo a nul, pero ni con esas. Sigue escribiendo en el directorio. Así que aparte de un fichero bat que borre los contenidos del directorio de cookies cada vez que arrancamos el navegador (ya que mientras nevegamos las cookies se escriben en memoria, y no se vuelcan a disco hasta que cerramos la sesión), no he encontrado solución posible. Copyright © 1997-1999 Gonzalo Álvarez Marañón, CSIC. Todos los derechos reservados. Criptonomicón es un servicio ofrecido libremente desde el Instituto de Física Aplicada del CSIC. Para información sobre privacidad, por favor consulte la declaración de política sobre privacidad. |