Histeria colectiva¿Cuáles son las consecuencias de esta histeria colectiva? Si alguien diseña un sitio Web cuya funcionalidad descansa principalmente sobre las cookies, ¿qué pasará si la mayoría de la gente desactiva las cookies? Pues ese sitio ya no funcionará como debería. ¿Os acordáis de ese mensaje que aparece en la ventana del Explorer cuando nos advierte de la inminente llegada de una cookie? Si hace clic en No, la página que intenta ver podría no mostrarse correctamente. Y así es. ¿Qué opciones nos quedan entonces? ¿Escribir scripts muchísimo más complicados, con eventuales agujeros de seguridad? ¿Monopolizar un ancho de banda todavía mayor, enviando gigantescos campos ocultos de formularios adelante y atrás? Pues no, lo más probable es que se olvidarán de esta clase de personalización de las páginas, con el resultado final de que la Red perderá en calidad y simplicidad de manejo. En resumen, perdemos todos. Así que para no contribuir a la difusión de esta paranoia acerca de las cookies, lo mejor que se puede hacer es informar al usuario. En aquellos sitios en que se haga uso importante de las cookies, debería dejarse bien clara cuál es la política al respecto, cómo se usan las cookies, por qué y para qué. Las cookies ayudan a realzar la calidad de las visitas a un sitio. La información almacenada en una cookie permite proporcionar una experiencia mejor y más personal la próxima vez que el visitante vaya a ese sitio. ¿Por qué íbamos a perdérnoslo? Explique claramente estas ventajas al posible visitante. Y muy importante. No castigue al usuario que rechace las cookies. Algunos navegadores ni siquiera las soportan. Permítales pasearse por su sitio, aunque su experiencia no esté a la altura de la navegación con cookies. La preocupación generalizada con respecto a las cookies nace más del miedo al uso que operadores sin escrúpulos de ciertos sitios puedan hacer de ellas que de la tecnología en sí. Otra forma de evitar que se pierda la experiencia mejorada de navegación que suponen las cookies pasa por comprobar mediante un sencillo script si el usuario ha aceptado las cookies y en caso contrario informarle del propósito de las cookies en ese sitio, con el fin de que si lo desea las acepte en el futuro. En conclusión, sería deseable que cada sitio que utiliza una cookie advierta a sus clientes de lo que está haciendo. Al fin y al cabo, no todos tienen ni quieren ofrecer información sobre sus hábitos de navegación. Copyright © 1997-1998 Gonzalo Álvarez Marañón, CSIC. Todos los derechos reservados. Criptonomicón es un servicio ofrecido libremente desde el Instituto de Física Aplicada del CSIC. Para información sobre privacidad, por favor consulte la declaración de política sobre privacidad. |