¿Gran herramienta o amenaza?Lo que ocurre en un sitio que obtiene sus anuncios de un servidor de terceras partes cuando nos conectamos a él es que en realidad se produce una petición de envío de cookie en la página del servidor del anunciante, no en el que nos conectamos directamente. Dado que una cookie se puede colocar en cualquier objeto, cuando el sitio al que accedemos pide el banner al sitio del anunciante, éste leerá o escribirá una cookie en nuestro disco duro. Por lo tanto, la petición del banner nos cuela primero una cookie y luego nos envía la imagen publicitaria. En estas circunstancias, la cookie, junto con la petición de la imagen, podría posteriormente registrar qué anuncios habían sido presentados previamente al usuario y qué banners se habían pinchado. Si a continuación el cliente navegara hacia otro sitio que obtuviera sus anuncios del mismo servidor anterior, cuando esa página pidiera el banner al servidor de terceras partes, entonces el servidor leería la misma cookie, lo que le permitiría mostrar anuncios a medida, a partir de la información almacenada en la cookie, de manera que el usuario no volvería a ver el mismo anuncio. Adicionalmente, se establecería otra variable en la cookie indicando que ya ha visitado ese sitio, de modo que una vez reunida toda esta información, se podría diseñar fácilmente un perfil de usuario con sus gustos, antipatías y lugares que visita, con el fin de dirigirle publicidad cada vez más precisa y personalizada. Resulta evidente que con el paso del tiempo, estos anuncios se volverán extraordinariamente personales. Últimamente, los motores de búsqueda más populares están participando en la red DoubleClick, de manera que también nuestras búsquedas quedan registradas. Por ejemplo, si busco información sobre Mozart, Vivaldi y Bach, podrían empezar a aparecerme anuncios sobre CDs de música clásica. A pesar de todo, la propaganda de DoubleClick nos asegura que los usuarios ganan también, puesto que ven solamente los mensajes adecuados a su perfil. Habría que ver si se trata de una ganancia para el usuario... o para el anunciante. Copyright © 1997-1998 Gonzalo Álvarez Marañón, CSIC. Todos los derechos reservados. Criptonomicón es un servicio ofrecido libremente desde el Instituto de Física Aplicada del CSIC. Para información sobre privacidad, por favor consulte la declaración de política sobre privacidad. |