Proteja su servidor de correoEn las empresas es común (o debería serlo) que en las estaciones de trabajo se instalen paquetes antivirus, con lo que se descarga en cada usuario la responsabilidad de escanear los archivos sospechosos y hasta cierto punto de protegerse frente al ataque de virus. Sin embargo, los virus tipo gusano, que se propagan a través del correo electrónico, como Melissa, BubbleBoy o el reciente LoveLetter, aprovechan la gran difusión de los servidores de correo Exchange para propagarse a continuación a todos o parte de los usuarios internos de la empresa. De ahí la importancia de frenar la expansión del virus precisamente en su punto de entrada, es decir, en el propio servidor de correo. Por lo tanto, si administra una red en la que se distribuye correo electrónico, no dude en instalar una herramienta antivirus en el cortafuegos o en su servidor, de manera que escanee todo el correo entrante antes de distribuirlo entre los usuarios de la red. Mejor atajar el mal de raíz, que ponerse a reparar después los daños causados. Eso sí, el mero hecho de instalar un antivirus a la entrada no exime de la necesidad de continuar utilizando (y actualizando) los antivirus en las estaciones de trabajo. El correo, aun constituyendo una puerta de contagio muy importante, no es ni con mucho la única forma. Los usuarios continúan descargando programas desde sitios dudosos en Internet, los traen en disquetes y hasta en CD-ROM. Como nunca se sabe desde dónde puede atacar el próximo virus, nada como cerrar ventanas y puertas.
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