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Cada vez que nos conectamos a un sitio Web, éste conoce automáticamente nuestra dirección IP, nombre de máquina, la página desde la que procedemos y a veces incluso nuestra dirección de correo electrónico (¿quieres una demostración?). De ahí en adelante, dependerá del servidor y de su política sobre intimidad lo que se hará con esa información. Con ayuda de las cookies se puede personalizar aún más la información recabada acerca de los visitantes, registrando las páginas más visitadas, nuestras preferencias, dónde hemos estado, tiempo de la visita, etc. Con todos estos elementos se pueden confeccionar perfiles de usuario cada vez más exhaustivos y detallados, con información muy personal que puede adquirir un valor considerable en manos de casas publicitarias, y por la que se paga dinero. Por todo lo dicho, existen muchas situaciones en las que convendría navegar anónimamente sin dejar trazas de nuestra identidad, ya que con estos datos y mediante programas de búsqueda de personas por su dirección de correo, se puede obtener la identidad del cibernauta, incluyendo su número de teléfono, dirección, y más. Por ejemplo, la red de DoubleClick fue capaz de identificar las preferencias sobre vacaciones en cruceros de más de 10 millones de personas en la Red. Gracias a esa información, les enviaba anuncios a la medida de sus gustos (J. Voight, Beyond the banner). Cómo se navega anónimamente Existen dos métodos: Anonimizadores El servicio de anonimato actúa como un filtro de seguridad entre tu navegador y el sitio Web que deseas visitar. Te conectas al anonimizador, introduces el URL al que deseas ir, entonces éste se adentra en la Red en busca de la página que deseas ver y te la muestra. Si posteriormente vas siguiendo enlaces de una página a otra, se presentarán asimismo a través del anonimizador. Sus inconvenientes:
El servicio de navegación anónima más conocido es Anonymous Surfing. Servidores Proxy También se puede navegar anónimamente a través de un servidor proxy. La idea básica de un servidor proxy es actuar de pasarela (gateway) entre tu máquina o tu red y la Internet. Normalmente se usan para llevar las peticiones del cliente a través de un cortafuegos (firewall): el proxy espera a una petición desde dentro del cortafuegos y la expide al servidor remoto en el exterior del cortafuegos, lee la respuesta y la envía de vuelta al cliente. Dado que en la práctica todos los clientes en una subred salen a través del mismo proxy, también sirven para prestar servicios como caché de documentos que son pedidos por muchos clientes. De esta forma se reduce el coste de tráfico de red ya que a menudo gran cantidad de documentos son recuperados desde el caché local una vez que la petición inicial ha sido hecha. Así pues, el servidor proxy actúa de manera semejante a un anonimizador, ya que es él el que recupera las páginas Web, en lugar de la persona que está navegando. Sin embargo, presentan una serie de limitaciones frente a los anonimizadores:
Se puede navegar anónimamente a través de proxies en:
Algunos de los proxies presentan el inconveniente de restringir el acceso a ciertos sitios Web según sus políticas particulares. Además es importante tener en cuenta que no todos los proxies actúan de forma verdaderamente anónima, ya que algunos revelan al sitio Web que visitas tu dirección IP. Ejemplos de proxy tales son:
Se puede encontrar un listado exhaustivo de proxies anónimos en Proxys-4-All. ¿Mi navegación es anónima? ¿Cómo puedo estar seguro de que cuando creo que navego anónimamente, realmente no estoy revelando mi dirección IP? Ejecutando el siguiente programa CGI comprobarás lo que se puede averiguar a partir de tu dirección IP: Recuerda que si este programa lo hace, otros también pueden hacerlo. Recursos en la Red
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